Terapéutica hormonal sustitutiva en la menopausia (THS)

Caso de consulta: una mujer menopáusica (13 meses sin regla)  de 52 años y con IMC de 25,4 Kg/m2, acude a consulta solicitando consejo médico por presentar, desde hace aproximadamente 8 meses, síntomas de retirada consistentes en Flashes de intensidad progresiva, sudoración profusa nocturna, alteraciones del sueño y fatiga que están afectando su rendimiento laboral, sin síndrome genitourinario.  No tiene Factores de Riesgo Cardiovasculares (FRCV) excepto por sedentarismo. Su madre fue diagnosticada de cáncer de mama a los 75 años y aporta una mamografía reciente normal. No se ha realizado nunca densitometría. Su preocupación es haber oído que la Terapéutica Hormonal Sustitutiva indicada para tratar sus síntomas postmenopáusicos puede ser peligrosa para su salud, aunque su bajo rendimiento en el trabajo le parece aún más preocupante que dicho riesgo. ¿Cuál debe ser nuestro consejo?

La menopáusia.

Es un proceso fisiológico que acontece en todas las mujeres hacia los 51 años, años mas o menos. Es debido a la disminución progresiva de la secreción de estrógenos por los ovarios, que decaen a concentraciones tan bajas como 10-20 mcg/ml, confirmándo el diagnóstico clínico. Los efectos de los estrógenos son muy variados y pueden ser: 1) beneficiosos, ya que conservan la masa ósea y disminuyen las fracturas y el riesgo de los accidentes cardiovascualres (ACV), y 2) perjudiciales, prinipamente cancerigenos, nerodegeneraticos, hepáticos y dérmicos. Por consiguiente, tanto su descenso como su reposicion asociara beneficios y perjuicios que deberemos sopesar.

Clínica de la menopáusia.-

Tras la caída de estrógenos (menopausia) la mayoría de las mujeres desarrollan,una serie de síntomas, como son:

1) Los síntomas vasomotores

Los presentan el 70-80% de las mujeres menopáusicas y consisten en episodios, de instauración y terminación brusca, de sensación transitoria de calor, ansiedad, escalofríos, sudoración nocturna y alteraciones del sueño, que producen fatiga  y preocupación. Los episodios duran menos de 5 minutos y deterioran la calidad de vida de las pacientes. La intensidad debe ser muy variable, pues solo el 25% de las menopáusicas buscan ayuda médica. La duración media de los flases es algo mayor de 7 años, aunque varía según las razas. Además, un 10-20% de las pacientes pueden presentarlos hasta 20 años después de la retirada. Ciertos factores aumentan el riesgo de desarrollar flashes, como son: la raza hispánica, el sedentarismo, la menopausia temprana (espontanea o quirúrgica), el Indice de Masa Corporal alto, el hábito tabáquico, las alteraciones del estado de ánimo, el estrés postraumático, la violencia de género, la agresión sexual y el uso de moduladores de los receptores de estrógenos o inhibidores de la aromatasa.

2) Los síndromes genitourinarios

Son debidos a cambios en la vejiga, vulva y vagina trás la disminución de la concentración de estrógenos. Acontecen, aproximadamente en el 50% de las mujeres menopáusicas, y  se expresan en clínica por sequedad vaginal, irritación, sensación de quemazón, dispareinuria (dolor en el acto sexual), urgencia, frecuencia, disuria y infecciones urinarias recurrentes, que pueden afectar las relaciones personales y maritales y disminuir la calidad de vida. Estos síntomas pueden llegar a ser muy molestos y deteriorar la calidad de vida de las pacientes.

3) Otras alteraciones

Aunque no se dan en todas las pacientes, son muy importantes como el aumento del riesgo de osteoporosis y fracturas, enfermedad cardiovascular y deterioro cognitivo. Ademas, todas ellas mejoran con el tratamiento hormonal sustitutivo.

Historia de La Terapéutica Hormonal Sustitutiva (THS).

Los datos epidemiológicos disponibles en el siglo pasado encontraron que esta Terapéutica tenia efectos beneficiosos: 1) mejoraba los síntomas vasomotores; 2) evitaba el descenso de la DMO y disminuia la frecuencia de fracturas patológicas; 3) reducía el riesgo de enfermedad cardiovascular, el de osteoporosis y el de demencia. Ademas, se sabía que la administración de hormonas locales disminuía los síndromes urogenitales. Consecuentemente, a finales del siglo pasado, millones de mujeres iniciaron tratamiento hormonal sustitutivo. Sin embargo, seguían controvertidos algunos de sus efectos potencialmente perjudiciales. Ante esta posibilidad se inicio el estudio Women`s Health Initiative (WHI) patrocinado por el National Heart, Lung, and Blood Institute para investigar la eficacia y la seguridad de la THS.

El WHI fue un estudio prospectivo y controlado de dos grupos de mujeres (normales e histerectomizadas) que se aleatorizaron para recibir THS o placebo. A las mujeres sin histerectomía previa se las proporciono terapia combinada de estrógenos y progesterona y a las histerectomizadas solo estrógenos. En ambos grupos de mujeres encontraron  que las mujeres tratadas, en comparacion de las incluidas en placebo, tenía una incidencia más elevada de enfermedad cardiovascular, trombosis venosa y cáncer de mama, que se mantenia en todos los subgrupos de edad. Ante estos hallazgos la FDA recomendó precaucion en el uso de la THS. Tras este informe cundió el miedo a la THS y millones de mujeres la abandonaron.

Datos iniciales del WHI

Efectos beneficiosos de la THS

1- Mejoría de los Síntomas vasomotores

Esta perfectamente establecido que la THS es la terapia más eficaz para controlar los síntomas vasomotores. En un meta-análisis de Chrochan dicha terapéutica reduce la frecuencia semanal de  los calores en un 75% y la severidad en el 87%, sin que existan diferencias entre la administración oral y la transdérmica (parches). Otras terapéuticas como veremos pueden ser eficaces, como los inhibidores de la recaptación de serotonina (IRS)

2.- Mejoría del síndrome genitourinario.

Estos síntomas mejoran con la terapéutica hormonal local, sin efectos secundarios relevantes (no mejoran con la THS). La FDA en su primer informe también alerto del uso de la terapéutica tópica, a pesar de la falta de evidencia. Sin embargo, actualmente su indicación es clara en presencia de síndrome urológico. El infradiagnóstico y infratratamiento de estos síntomas puede deteriorar las relaciones de pareja y la calidad de vida de las pacientes.

3.- Mejoría de la densidad mineral ósea y disminución del número de fracturas.-

En el estudio WHI la administración de estrógenos, tanto solos como combinados con progesterona, disminuye la perdida ósea y reducen el riesgo de fractura en un 33% en mujeres con y sin osteoporosis, un claro beneficio

4.- Disminución del cáncer de colon.

Ha sido informado en algunos estudios epidemiologicos que la THS combinada disminuye la frecuencia de colón, aunque necesita confirmación.

Efectos perjudiciales de la THS.

1.- Aumento del riesgo cardiovascular.

El grupo de mujeres normales se suspendió a los 5,6 años de seguimiento, por encontrarse en el grupo de tratadas un incremento del riesgo anual de EC del 0,6 por 1000, mujeres año, y de Ictus del 0,9 por mil mujeres año, con respecto al placebo. El grupo de mujeres con histerectomía previa se supendio a los 7,2 años por encontrarse, en el grupo tratado, un incremento en el riesgo anual de Ictus en 1,1 por mil mujeres año, cuando se comparó con el grupo placebo, sin beneficio cardiovascular estadístico. Los análisis iniciales por subgrupos no encontraron modificación del riesgo según la edad de las pacientes y el tiempo de menopausia.

2.- Otros riesgos.

En el grupo no histerectomizado aumento por dos el riesgo de tromboembolismo venoso y el riesgo de cáncer de mama y endometrio, Consecuentemente, ante estos datos, se suspendieron millones de tratamientos (6, 7)

Nuevos datos del WHI

Los resultados previos han cambiado a analizar detalladamente los beneficios y perjuicios de la THS en relación con la iniciación de la terapéutica, permitiendo cambiar las indicaciones actuales. Las nuevas evidencias clínicas sugieren que la THS no siempre es perjudicial, incluso dependiendo de la edad de inicio de la terapéutica y su distancia de la menopausia y el riesgo de las pacientes puede ser beneficiosa para muchas mujeres. Por consiguiente, la decisión de prescribir estrógenos debe estar guiada por, la edad de las pacientes, la situación clínica (intensidad de los síntomas y molestias que procuran), los antecedentes familiares y el riesgo personal de cáncer, TV y enfermedades cardiovasculares, que se balancearan con los beneficios observados con la THS y sus perjuicios.

El aumento de riesgo cardiovascular del primer informe de la WHI, sin diferencias entre grupos, ha cambiado en análisis más recientes (8) que consideran la edad en que comienza la terapia, en relación con el comienzo de la menopausia. Estos sugieren que el incremento del riego de ECV e Ictus se limita a las mujeres del WHI que la comienzan a partir de los 60 años, con mayor riesgo cuando el comienzo es a los 70 años. Por el contrario, no se observa incremento del riesgo en las mujeres que inician la terapia sustitutiva combinada  antes de los 60 años, que incluso pueden tener menor riesgo.

2- Riesgo aumentado de cáncer de mama.- las mujeres que realizaron 4-5 años de terapéutica combinada en el estudio WHI tenían un riesgo de cáncer de mama mayor que las signadas a placebo (9,16) aunque, en análisis posteriores la diferencia no se mantuvo después de 13 años de control. Tampoco se observo más riesgo de cáncer en las mujeres que tomaron 7 años de estrógenos solos ni en las que usaron estrógenos vaginales.

3.- El riesgo de neoplasia de endometrio.- aumenta con el uso de estrógenos solos y el riesgo aumenta con la elevación de las dosis y la duración del tratamiento (11), por tanto, los estrógenos en mujeres no histerectomizadas se prescribirán siempre con progesterona. El riesgo de cáncer de ovario no incremento en el WIH.

4.- El riesgo de trombo-embolismo venoso.- esta situación fue dos veces más frecuente en las mujeres incluidas en el estudio WHI que recibieron combinación oral de estrógenos y progesterona que en las que tomaron placebo. Estudios observacionales posteriores han informado resultados similares con estrógenos orales, pero no con preparados transdérmicos (12) Por consiguiente estos deben ser la elección en pacientes con riesgo elevado de dicha situación.

5.- Riesgo de deterioro cognitivo.- la terapéutica hormonal solo incremento el riesgo en mujeres de 65 años o mayores (13) incluso, análisis Post hoc entre mujeres que iniciaron la terapéutica hormonal entre los 50 y los 59 años, no encontraron incremento del riesgo de disfunción cognitiva.

La mortalidad total y la THS.

Este nuevo dato es probablemente el de mayor importancia para decidir la terapéutica. Durante los 18 años de seguimiento (15) del estudio, en los sujetos sometidos a THS no se observo incremento en la mortalidad total, ni en la mortalidad por enfermedad cardiovascular, ni cáncer

Indicaciones actuales de la THS

Luego la THS esta indicada antes de los 60 años en mujeres con sintomas. Sin embargo, el inicio después de esta edad puede ser perjudicial. De todas formas, se evitara tratar las pacientes con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular o tromboembólica previa. Por el contrario aboga a favor de su uso la presencia de osteoporosis o fracturas y tendremos cuidado en aquellas mujeres que tengan riesgo de cáncer aumentado.

La leche y la salud

Introducción.-

La leche es un nutriente fundamental a lo largo de la vida. La leche materna permite el crecimiento normal del recién nacido, por tanto, debe contener todos los nutrientes esenciales. La leche de vaca, al tomarse con otros alimentos, no podemos  afirmar que sea un alimento completo, pero si que es un alimento muy importante. Recientemente, Willett y Ludwig han revisado la composición de las leches habituales y del queso, sus requrimientos diarios y sus efectos biológicos y beneficios sanitarios (1) que seguidamente resumimos.

Composición de la leche.-

Tabla 1.- La  composición de proteínas, grasas totales (GT) grasas saturadas (GS) y carbohidratos (CH) en gramos y las de calcio, potasio y fosforo en mg, así como las calorías que se producen, por cada 237 ml de leche y de 37 gramos de queso según el departamento americano de agricultura.

Tabla 1.
ComponentesLeche humanaL Vaca completaL Vaca sin grasaQueso inglés
Calorías 172 149 83 149
Proteínas 2,5 7,7 8,2 8,4
G. T 10,8 7,9 O,2 12,3
GS 4,9 4,6 0,1 7
CH 16,9 11,7 12,1 1,1
Calcio 78,7 276 298 262
Potasio 125 322 381 28
Fósforo 34,4 205 246167,9

En el mercado  se dispone de varios tipos de leche, ya que se pueden manipular los componentes y enriquecerse de calcio o ácidos grasos omega -3, o empobrecerse de grasas. Además,  la industria manipula las vacas para producir leches con cantidades elevadas de algún factor, como el factor de crecimiento similar a la insulina (insulin like growth factor 1 (IGF-1). Incluso, las vacas suelen estar preñadas y, en dicho estado, producen leche con niveles incrementados de progestinas, estrógenos y otras hormonas.

Importancia nutritiva y sanitaria de la leche.-

Trés aspectos son de importancia nutritiva y sanitaria, a saber: las recomendaciones de leche diaria, los beneficios y perjuicios sanitarios que produce y conocer cuál es el mejor tipo de leche.

Recomendaciones diarias de leche.-

En EEUU, la ingesta recomendada de leche diaria, para niños mayores de 9 años y adultos, es tres servicios de 237 ml (8 onzas). El objetivo de esta recomendación es cubir las necesidades de calcio, a fin de disminuir el número de fracturas óseas futuras. Sin embargo, esta recomendacion es discutida, ya que algunos estudios han demostrado que con ingestas de calcio de 200 mg se consigue un balance equilibrado de calcio y que la ingesta elevada de leche no reduce el número de fracturas en los estudios realizados, mientras que puede asociar ciertos riesgos. De tal forma que las señaladas recomendaciones no tienen una solida evidencia científica. Por otra parte, ha sido informado que la ingesta media de leche es de sólo 1,6 raciones de 237 ml, en vez de las tres recomendadas (1) que, por tanto, no se siguen.

Efectos biológicos beneficiosos de la leche.

Se han estudiado numerosos efectos biológicos de suplementos de leche; la mayoría de los estudios realizados son de sustitución de otros alimentos. Los principales resultados son:

1.- Efectos sobre el crecimiento y la DMO.

En algunos estudios, los suplementos de leche en los jóvenes, incluso en aquellos que tienen una nutrición adecuada, aumenta el crecimiento longitudinal y la estatura final alcanzada. Sin embargo, no todos los estudios encuentran este efecto beneficioso. Así, Cadogan y colaboradores, en adolescentes, no encontraron que el suplemento de leche modificara el peso ni la altura, aunque incrementó la DMO y el pico de masa ósea, sugiriendo que dicho efecto se debería a la elevada concentración de calcio en la leche, ya que los estudios con suplementos de calcio de 1000 a 2000 mg día, asociaron un incremento de la DMO del 1 al 3%, comparados con el grupo placebo, un efecto que se pierde al discontinuar la suplementación. En otro estudio, se concluyó que la altura adulta se relaciona más con las enfermedades crónicas que con el consumo de calcio.

No sabemos la causa de este efecto sobre el crecimiento; algunos sugieren que es debido a aminoácidos específicos, hormonas anabólicas u otros componentes de la leche. Soportando un papel de los aminoácidos, sabemos que la leche de vaca contiene cantidades importantes de aminoácidos ramificados (leucina, isoleucina y valina) que son claves para la síntesis de las proteínas de elevada cualidad. También sabemos que el consumo de estos aminoácidos aumenta las concentraciones de factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1), el cual media el efecto de la hormona del crecimiento. Además, la leucina activa la diana de la rapamicina (mTOR) una vía metabólica que promueve la replicación celular e inhibe la apoptosis. Por estos caminos, estos aminoácidos, podrían jugar algún papel en el mayor crecimiento de los jóvenes, pero necesia confirmación.

Por otra parte, las consecuencias sanitarias del crecimiento acelerado son inciertas, por un lado, disminuyen los problemas cardiovasculares, pero por otro, aumentan el riesgo de canceres, fracturas de cadera y embolismo pulmonar. No sabemos la influencia de los suplementos de leche sobre estos problemas.

2.- Efecto sobre el peso corporal.

En un metaanálisis de 29 ensayos aleatorios no se encontró efecto de la leche (ni de sus derivados) sobre el peso corporal. En tres largas cohortes de mujeres y hombres los cambios en el consumo de leche entera, leche desnatada o queso tampoco se relacionaron con los cambios de peso, mientras que el consumo de yogurt se asocio a menor ganancia de peso que en los pacientes sin dicho consumo, quizás por sus efectos sobre el microbioma intestinal.

Berkey y colaboradores siguieron 12.829 adolescentes durante 3 años para determinar la relación de los diferentes tipos de leche y el peso corporal. Encontraron en contra de su hipótesis de trabajo que la ingesta de leche baja en grasas se asocio positivamente con la ganancia de IMC, mientras que esto no se observo consumiendo leche entera o derivados de la leche. La ganancia de peso en el grupo de leche sin grasas fue debida a un consumo más alto de calorías. sin embargo, en un estudio no se encontró asociación entre leche y porcentaje de grasa corporal.

En tres cohortes de niños jóvenes el consumo de leche completa o al 2% de grasa se asocio con menor IMC y bajo riesgo de obesidad que el consumo de leche baja en grasa. En el reino unido un estudio relizado en 1.976 incluyo 581 niños de primaria domiciliados en un área de ingresos bajos y se aleatorizaron para recibir un lunch escolar de 7 onzas (presumiblemente de leche completa) o lunch sin leche. Después de 21 meses no se observaron diferencias en el peso, aunque el grupo que tomo leche aumento modestamente su altura. En pequeños estudios sucesivos que incluyeron niños normales y con sobrepeso el consumo de leche baja en grasas no redujo mas el peso que el consumo de brevages azucarados, jugos de fruta o agua. Recientemente 274 jóvenes adolescentes  normales y con sobrepeso se aleatorizaron para recibir incremento de leche baja en grasa o sus derivados (de 0,6 raciones a 3,2 raciones) y un grupo control que se mantuvo en 0,6-0,7 rasiones día. Después de un año, contrariamente a lo esperado, no se encontró diferencia en la grasa corporal de ambos grupos.

3.- Efectos sobre la Tensión Arterial.

Dado el alto contenido de potasio en la leche y la relación inversa de este ion con la TA ha sido sugerido que el consumo elevado de leche podría descender la TA. La dieta del estudio The Dietary Approaches to Stop Hypertension (DASH) que incluye tomar derivados de la leche baja en grasa, disminuyó la TA, pero la contribución de la toma de leche a dicho efecto no pudo ser determinado, ya que la dieta fue baja en sodio y alta en frutas y vegetales que también descienden la TA. Los estudios realizados que recomiendan ingesta de leche baja en grasa, todos ellos de substitución, han dado resultados inconsistentes, probablemente, debido a que el efecto de la leche depende del alimento al que sustituya en la dieta; cuando sustituye a brevages azucarados el efecto es positivo, pero cuando sustituye a nueces, legumbres o frutos completos los efectos pueden ser diferentes.

4.- Efectos sobre los lípidos.

Dado que el 65% de la grasa de la leche completa es saturada que aumenta el LDL-c, un factor de riesgo establecido de ECV, se pensó que debería recomendarse el consume de leche baja en grasa. Sin embargo el efecto de las grasas saturadas sobre los lípidos sanguíneos depende de la fuente de calorías dietéticas con que la comparemos (16). Cuando la leche completa se sustituye por carbohidratos (HC) en la dieta disminuyen las LDL-c, pero también disminuyen las HDL-c y el tamaño de las LDL-c (LDL pequeñas y densas) mientras que aumenta el nivel de triglicéridos y factores inflamatorios que puede contrarrestar el beneficio del descenso de las LDL-c. Por el contario, cuando remplazamos las grasas saturadas por grasas insaturadas los niveles de LDL-c descienden, sin las alteraciones previas, sugiriendo un mayor beneficio de esta estrategia. Esto favorece el empleo de leche enriquecida en ácidos omega -3.

5.- Efectos sobre la Mortalidad cardiovascular.

En los estudios prospectivos de cohortes ni la ingesta de leche completa, ni la baja en grasa, han demostrado asociación con la mortalidad total, por enfermedad coronaria ni por Ictus cerebral. Además, a relación del consumo de leche con la mortalidad, depende de los alimentos a los que sustituya la ingesta de leche. Así, en un estudio amplio de mujeres el consumo de leche completa o baja en grasa, asociaron un riesgo similar de enfermedad coronaria. Ambos asociaron menor riesgo que el grupo que tomo raciones de carne roja equivalentes a la leche, pero mayor que el grupo con las mismas raciones de nueces o pescado. En otro estudio se encontro un patrón similar de riesgo para ictus para hombres y mujeres que consumían los dos tipos de leche. Sin embargo, en otro, la leche completa se asocio a más riesgo de ECV que la grasa vegetal o insaturada.

6.- Efectos sobre la incidencia de diabetes.

La leche de vaca ha sido acusada hipotéticamente de causar diabetes tipo I, debido a reactividad cruzada entre las proteínas de la leche y las células beta de los islotes pancreáticos productoras de insulina. Sin embargo, en un ensayo aleatorio los niños que tomaron durante 7 años hidrolizados de proteínas de la leche no tuvieron menos Anticuerpos anti-células betas que los que tomaron leche entera y la relación de la toma de leche con el riesgo de diabetes no estuvo claro. En un metaanálisis de gran tamaño el consumo de leche diario no fue asociado con diabetes tipo2, o bien se asocio con un menor riesgo.  Además, en análisis de los estudios de sustitución de alimentos el riesgo de diabetes fue menor con consumo de leche que con consumo de jugo de frutas o brevages edulcorados, pero más alto que con consumo de café

7.- Efectos sobre el cáncer.

En las comparaciones internacionales, el consumo de leche y sus derivados se correlaciona fuertemente con las tasas de cáncer de mama, próstata y otros canceres. En los estudios prospectivos el consumo de leche se asocia con riesgo mayor de cáncer de próstata y de endometrio, sobre todo en mujeres menopáusicas que no están recibiendo THS, pero no de mama ni de ovario. Finalmente, el consumo de leche se asoció, inversamente, con la incidencia de cáncer de colon, probablemente por su contenido en calcio

Conclusiones.

  1. La leche materna es un alimento completo, pues permite el desarrollo normal del recién nacido. La leche de vaca es un sustitutivo adecuado y todos los nutrientes de la leche de vaca pueden ser obtenidos de otras fuentes.
  2. Para los adultos, la evidencia no soporta que un alto consumo de leche asocie reducción de las fracturas, lo cual ha sido la justificación para las recomendaciones americanas actuales.
  3. Tampoco el consumo diario total de leche se correlaciona claramente con el control del peso, ni con el riesgo de diabetes, ni de ECV.
  4. Tampoco se han encontrado beneficios del consumo de leche baja en grasa sobre la leche completa, incluso se ha encontrado que la primera puede aumentar el IMC. Sin embargo el consumo de yogurt puede evitar la ganancia de peso.
  5. El consumo elevado de leche aumenta el riesgo de cáncer de próstata y de endometrio, pero disminuye el de colon.
  6. El efecto biológico del consumo elevado de leche depende fundamentalmente del grupo de alimentos que sustituye o con el que se compara; la comparación es favorable cuando se compara con carne roja y con brebajes edulcorados, pero menos favorable con proteínas vegetales como nueces.
  7. En niños la leche aumenta la velocidad de crecimiento y se alcanza una mayor altura lo que asocia riesgo y beneficios. Por ejemplo, en grupos de niños bien nutridos el alto consumo de leche puede aumentar la incidencia de fracturas en la edad avanzada y esta controvertida su relación con el cáncer.
  8. En presencia de alergia a la leche la utilización de hidrolizados de proteína y la leche de soja puede disminuir los síntomas de alergia y estarían indicados estos productos
  9. El consumo optimo depende de la calidad de la dieta que realizan los individuos, cuando es baja estaría justificado un consumo alto de leche.
  10. Cuando el consumo de leche es bajo puede comprometerse los niveles de calcio y vitamina D, pero pueden ser obtenidos de otras fuentes, como: Kale, brócoli, nueces, trigo y jugos fortificados.

Bibliografia

Willett WC and Ludwig DS. Milk and Health. N Engl J Med 2020; 382: 644-54.