Medidas no dietéticas preventivas del cáncer

Modificaciones del estilo de vida no dietéticas

Previamente hemos revisado la relación de los cambios en los hábitos dietéticos y la prevención de algunos tipos de cáncer.  En el actual escrito nos ocuparemos de revisar otras modificaciones del estilo de vida también beneficiosas, así como otras medidas preventivas eficaces como son: los hábitos tóxicos, el tratamiento de los factores de riesgo (cardio-metabólicos y físicos), las vacunaciones de microorganismos relacionados con cáncer, los medicamentos y las intervenciones que han resultado beneficiosas.

1. Modificación del hábito tabáquico.

En un estudio informado en el 2004 (15) este hábito fue responsable del 21% de las muertes por cáncer en el mundo y el 30% en los Estados Unidos. Ademas, la mitad de los fumadores murieron de enfermedades relacionadas con el tabaco y los fumadores viven de media 13 años menos que los no fumadores. El tabaco incrementa entre 10 y 20 veces la frecuencia de cáncer de pulmón y también puede estar implicado en otros tipos de cáncer: canceres de la cavidad oral, senos, nasofaringe, laringe, esófago, páncreas, hígado, estomago, cuello uterino, riñón, intestino grueso y vejiga. El daño corporal se asocia principalmente con el consumo de cigarrillos, pero también ocurre con el hábito de fumar puros y pipas, así como con la exposición pasiva al humo del tabaco. Además, se ha asociado en otro estudio a la incidencia aumentada de leucemia en los adultos (16)

Beneficios de la retirada del hábito de fumar

A cualquier edad, la abstinencia del tabaco se sigue de múltiples beneficios que se observan rápidamente tras la retirada y, lo más importante, disminuye la morbilidad y la mortalidad de los fumadores. Por otra parte, no solo disminuye la incidencia de cáncer primero, sino también la de segundo cáncer relacionado con el tabaco. Conseguir la abstinencia es difícil, pero se beneficia del empleo de medicamentos que han resultado eficaces: sustitutos de nicotina, bupropion y varaciclina

2. Evitar el consumo de Alcohol.

El consumo de alcohol Incrementa el riesgo de múltiples cánceres. Los mecanismos implicados han sido múltiples (17): penetra las membranas celulares, aumenta el nivel de estrógenos, impacta en el metabolismo del ácido fólico, en la metilación del DNAS y produce acetaldehído un identificado carcinógeno.

¿Es saludable alguna dosis de alcohol?

En pacientes sin comorbilidades las guías federales de Estados Unidos establecen que mejora las ECV la toma e 20-30 gramos de alcohol en hombres y 10-20 gramos de alcohol en mujeres que no tengan contraindicaciones. La toma de alcohol en exceso a las cantidades señaladas se asocia a morbilidad y mortalidad aumentadas, incluyendo: canceres (esófago, cabeza y cuello, hepático y mama, el folato puede disminuir el riesgo) cirrosis y pancreatitis, osteoporosis, accidentes y traumas, gota, complicaci0nes hematológicas y del comportamiento (dependencia, violencia y suicidio)

Las contraindicaciones de la ingesta de alcohol

Las principales son: embarazo, historia familiar o personal de alteraciones relacionadas con el uso de alcohol, y enfermedades hepáticas o pancreáticas relacionadas con e alcohol. Algunas alteraciones como la esofagitis o gastritis hacen recomendable limitar o evitar la toma de alcohol. Finalmente, los abstemios no es recomendable que comiencen a tomar alcohol.

2. La promoción de la actividad física.

La vida sedentaria se estima que es responsable del 5% de las muertes por cáncer. Ha sido señalado que el ejercicio disminuye este problema, por tanto, es muy recomendable recomendar realizar ejercicio físico mantenido.  Sin embargo, desconocemos la cantidad necesaria de ejercicio para producir dicho beneficio. Tampoco conocemos la eficacia del ejercicio cuando se realiza en diferentes periodos de la vida. Por ejemplo, en la adolescencia puede proteger del cáncer de mama.

Los mejores datos de eficacia del ejercicio.

En los ensayos realizados son contra el cáncer de colon y mama. En un metaanálisis de 52 estudios (18) que comparo sujetos más activos contra menos activos se encontró un 24% reducción en el cáncer de colon (RR 0.76, IC del 95%: 0.72-0.81). Un subsiguiente metaanálisis de 21 estudios dio igual beneficio para cáncer de colon proximal y distal (19). En otro metaanálisis el incremento de actividad asocio una reducción del 16% en el riesgo de desarrollar pólipos adenomatosos de colon (RR 0.84, IC del 95%: 0.77-0.92) (20). También con el ejercicio se ha reducido el riesgo de cáncer de próstata (21) en sujetos que sufrieron biopsia y el de mama en mujeres premenopáusicas (22) y en el grupo total (23). Los mecanismos protectores del cáncer son aún desconocidos. Sin embargo, el beneficio del ejercicio esta consolidado.

El programa de ejercicio recomendable.

Existen varias clases de ejercicio y cada una tiene un tipo de utilidad. El ejercicio aerobio (relajación y contracción) mejora la capacidad respiratoria y cardiovascular, el anaerobio, realizado contra resistencia (contracción) mejora la masa muscular y fuerza y mixtos asocian ambos beneficios. También son recomendables los ejercicios de equilibrio y movilidad, sobre todo en la edad avanzada.

Requisitos de un programa de ejercicio.

El programa de ejercicio idóneo debería incluir ejercicios que mejoren la capacidad cardiorrespiratoria, la fuerza muscular, el equilibrio y la movilidad. Y debe considerar la regla nemotécnica de FITT, a saber: 1) Frecuencia. Número de días de ejercicio cada semana (ideal 3 o más), 2) Intensidad: moderada o grande (alcanzadas gradualmente) una intensidad inicial de 3 equivalentes metabólicos (MET); 3) Tiempo: número de minutos por sesión (idealmente 35 o más); 4) Tipo. Preferentemente aeróbico (caminar, jogging, bicicleta) o mixto.

Los pacientes incluidos en programas de ejercicio deberían consumir una dieta rica en vegetales y frutas, proteínas en forma de carne magra o pescado blanco, grasas saludables (mono y poliinsaturadas) mientras que evita el grano refinado (pan blanco, arroz blanco, pasta, cereales refinados y edulcorados). No realizar ejercicio en el seno de enfermedades agudas, en su presencia es mejor reposar y después reanudar el ejercicio paulatinamente.

3. El control de los factores de riesgo de cáncer

3.1. Control de la Obesidad.

El exceso de peso ha sido asociado a riesgo aumentado de 13 tipos de cáncer (24). Afortunadamente, los métodos de pérdida de peso, incluyendo la cirugía bariátrica (CB) han asociado descenso de la mortalidad por cáncer. Así, en un estudio retrospectivo, la cirugía bariátrica se asoció a una reducción del 60% en la mortalidad por cáncer (5,5 contra 13,3 muertes por 10.000 personas año), durante siete años de control (25). En otro estudio se asoció a 33% reducción del riesgo total de cáncer, con mayor reducción en los canceres relacionados específicamente con el exceso de peso (colon, mama en las premenopáusicas, endometrio y páncreas (26). Un análisis realizado por la International Agency for Research on Cancer (IARC) encontró también que la CB disminuía el cáncer de endometrio y mama.

La pérdida de peso no quirúrgica

Esta perdida de peso también asocia reducción del riesgo de cáncer. En el Nurses’ Health Study, la pérdida de peso sostenida de 22 libras o mas en mujeres que no habían usado THS tuvieron menor riesgo de cáncer (27). En dos estudios del Women’s Health Initiative, tras un control medio de 11,4 años, las mujeres que perdieron peso, comparadas con las de peso estable, tenían un 29% menor riesgo de cáncer de endometrio ([HR] 0.71, IC del 95%, 0.54-0.95) y 12% menor riesgo de cáncer de mama postmenopáusico (HR 0.88, IC del 95% 0.78‐0.98) (28,29). Los ensayos en obesos de agonistas de los receptores GLP-1 simples y dobles con GIP no han encontrado clara disminución de cáncer. Lógicamente serán beneficiosos dada su eficacia

3.2. Control de la glucemia. 

Fue informado que, tanto la insulina como los factores de crecimientos similares a la insulina favorecen la proliferación celular. Sobre esta base se consideró que el hiperinsuinismo puede promover el desarrollo de ciertos canceres (30). De hecho, un riesgo incrementado de ciertos canceres ha sido asociado con diabetes de tipo 2 (31). Los diabéticos tienen riesgo dos veces mayor de cáncer de hígado, páncreas, endometrio y levemente mayor riesgo de canceres de colon mama y vejiga. Sin embargo, el riesgo de cáncer total es disminuido en diabéticos (32).  Sin embargo, los estudios e carga glucémica y riesgo de cáncer de mama y colon demuestran resultados mixtos  (33)

4. Evitar la exposición Ambiental

La Exposición a las radiaciones ultravioletas solares es la principal causa de los canceres de piel, tanto de tipo melanomatoso como no melanomatoso (34). Las radiaciones ultravioletas producen dos alteraciones corporales que favorecen el desarrollo del cáncer, a saber: 1) causan mutaciones genéticas que pueden favorecer la proliferación celular  y 2) pueden interferir con la función reparadora del Sistema Inmune cutáneo, limitando la capacidad corporal de eliminar las células anormales. La exposición ultravioleta en las camas solares se consideran carcinógeno humano, con incremento en el riesgo de del 75% de melanoma en personas que lo usan antes de los 35 años (35).

Las principales recomendaciones para protegerse de las radiaciones solares son: limitar el tiempo d exposición al sol, sobre todo entre las 10 de la mañana y las cuatro d la tarde, llevar sombrero, gafas de sol y otras prendas protectoras. También deben usar factores de protección solar de 30 o mas altos. En la niñez, la protección en los periodos de más alta exposición es muy importante.

5. Prevención de infecciones relacionadas con cáncer.

Han sido establecidas múltiples relaciones entre las infecciones (de transmision sexual y no sexual) y distintos tipos de cáncer, que tendremos que prevenir mediante medidas que impidan el contagio y las medidas de preexposicion, así como las vacunaciones. Las principales enfermedades son:

  1. Virus del papiloma humano (36) relacionado con el cáncer de cuello uterino, región anogenital y canceres escamosos de la cabeza y el cuello. afortunadamente existe una vacuna eficaz.
  2. Virus de la hepatitis B y C con hepatocarcinoma. (37) del primero existe vacuna y del segundo terapéutica muy eficaz
  3. Virus linfotrófico de células T humano (HTLV-1) con leucemia de linfocitos T (38) y Virus de la inmunodeficiencia humana con el sarcoma de Kaposi, linfomas no -Hodgkin y otras malignidades no definitorias de SIDA (38, 39). son situaciones raras
  4. Virus del Herpes tipo 8 y sarcoma de Kaposi y linfoma primario. (40) y el Epstein-Barr virus y linfoma de Burkitt. existe vacuna.
  5. Helycobacter pylori con cáncer gástrico (incluido el tipo MALT) y gastrointestinales (41). Existe tratamiento antibiotico eficaz
  6. Los trematodos hepáticos colangiocarcinomas y carcinomas hepáticos (42)

Los regímenes de ayuno

Las fuentes de energía celular.

Las células utilizan dos fuentes principales de energía: la glucosa y los ácidos grasos libres (y sus derivados) La primera se utiliza después de la ingesta, durante el periodo postprandial que dura entre 4 y 6 horas. Los ácidos grasos libres se utilizan trascurridas 6-8 horas desde la ingesta, durante el periodo denominado de ayuno. El cambio de la fuente energética empleada es debido a cambios que ocurren en el metabolismo celular durante el ayuno que son debidos a cambios hormonales y enzimáticos corporales. Estos cambios acontecidos durante el ayuno asocian ciertos beneficios: favorecen el adelgazamiento, la resistencia al estrés de las células, así como en la mejoría de múltiples enfermedades como la obesidad y otras enfermedades crónicas. por consiguiente, este periodo de ayuno es potencialmente de gran importancia terapéutica en la obesidad, motivo por el que nos ocupara en este escrito.

El periodo de ayuno.

Denominamos así, al periodo metabólico que sigue a la ausencia de toma de alimentos, por lo menos de 6-8 horas. En este periodo ocurren varios cambios metabólicos: primero, trascurridas unas 4-6 horas desde la última ingesta la glucemia, que inicialmente se elevo (hiperglucemia postprandial), ha sido captada por las células dianas de la insulina y recupera sus niveles anteriores a la ingesta (glucemia basal). Consecuentemente, disminuye la liberación de insulina por el páncreas que también recupera sus niveles basales. En este momento, la sangre solo obtiene glucosa de la glucogenolisis hepática, pero solo puede obtenerse por un corto periodo de tiempo, pues los depósitos de glucógeno hepático son limitados, aproximadamente 400 gramos. Obviamente, los depósitos se gastan si se mantiene el ayuno el tiempo suficiente. En este momento comienza al descenso de la glucemia y comienza el verdadero periodo de ayuno, aunque los cambios metabólicos celulares habían comenzado antes, tras el descenso de la insulina.

Los cambios metabólicos durante el ayuno

El metabolismo celular intermediario cambia cuando los niveles de insulina son mínimos, debido a que estos bajos niveles permiten que: 1) el adipocito comience la lipolisis o hidrólisis de los Triglicéridos almacenados. este proceso permite obtener ácidos grasos libre (AGL) y glicerina que pasan al torrente circulatorio, donde aumentan sus concentraciones y poder ser usados por las células. Este cambio metabólico requiere cumplir varias etapas: primero, acontece la hidrólisis de los Triglicéridos almacenados que ocurre gracias a la activación del enzima sensible a la hormona del adipocito al descender la insulina que la inhibe. Segundo, los AGL son liberados y aumentan su concentración en sangre. Tercero, el hígado aumenta la captación los ácidos grasos libres, pues depende solo del gradiente de concentración. Cuarto, en el hígado los AGL se convierten en parte en cuerpos cetónicos, los cuales pasan a la circulación. Qinto, los AGL y los cuerpos cetónicos circulantes alcanzan las células periféricas que los captan y los oxidan en sus organelos para obtener energía y realizar sus funciones. De hecho, los cuerpos cetónicos son la principal fuente de energía para muchos tejidos durante el ayuno, especialmente el cerebro. Estos cambios asocian, ademas de quemar la grasa depositada, como veremos, ciertas ventajas sanitarias,

Los regímenes de ayuno intermitente.

Tres regímenes de ayuno han sido ampliamente estudiados: 1) el ayuno en días alternos, 2) el ayuno dos días a la semana (ayuno 5:2) y 3) el ayuno diario intermitente o ayuno diario de mas de 12 horas. Cuando se cumplen cualquiera de estos tres regímenes, durante el ayuno, el metabolismo se desplaza del uso de glucosa hacia el uso de ácidos grasos libres, cuyo metabolismo produce cuerpos cetónicos que aumentan en sangre y son utilizados por las células. Por consiguiente, con cualquiera de los regímenes cuando se cumplen adecuadamente deben alcanzar niveles de cuerpos cetónicos elevados en sangre, entre 17-20 mM. Estos niveles disminuyen el apetito lo que puede llevar ala perdida de peso

Diagnostico de la situación de ayuno.  

la concentración de cuerpos cetónicos es diferente tras la ingesta habitual y durante el ayuno intermitente, por tanto, conocer su concentración permite establecer el diagnóstico de dichos periodos. 1) Tras la ingesta habitual los niveles de acetona son bajos, ya que las necesidades se cubren con la glucosa que esta elevada, así como la insulina. 2) Tras 8 a 12 horas de ayuno los niveles de cuerpos cetónicos comienzan a elevarse, alcanzando niveles de 2 a 5 mM a las 24 horas, mientras que la insulina y la glucemia están bajas. 3) Cuando se realizan regímenes de ayuno prolongado y se cumplen, se acumulan en sangre los cuerpos cetónicos (cetosis) permite establecer la eficacia del ayuno alcanzar niveles de cuerpos cetónicos elevados, entre 17-20 mM. Los cuerpos cetónicos deben determinarse siempre antes de terminar el periodo de ayuno. O bien comprobar su elevación en orina.

Beneficios del ayuno intermitente.

Los estudios preclínicos y en menor número los clínicos demuestran consistentemente la eficacia del ayuno intermitente para disminuir la obesidad en relación con la utilización de cuerpos cetónicos. Ciertos estudios indican que parte del beneficio del ayuno están disociados de la perdida de peso, como la mejoría de la regulación de la glucosa, la TA, la frecuencia cardiaca y la perdida de grasa abdominal. Además, el ayuno pone en marcha respuestas celulares y sistémicas orquestadas que pueden modificar favorablemente, la expansión de la vida y la mejoría de algunas enfermedades crónicas incluyendo: la obesidad, diabetes, enfermedad cardiovascular, cáncer y procesos neurodegenerativos cerebrales.

A. Expansión de la vida.

1. En la experimentación animal.

Han sido estudiados dos cambios dietéticos con efectos beneficiosos sobre la longevidad e los roedores : 1) El ayuno intermitente. Dicha estrategia incrementa la expansión de la vida en ratas. Goodrick y colegas, informaron que la expansión promedio de la vida en ratas aumentaba un 80%, cuando se mantenían en un régimen de ayuno en días alternos, aunque la expansión lograda variaba según el sexo, la edad, el tipo de dieta y los factores genéticos. 2) La restricción calórica. Un metaanálisis de los datos disponibles desde el año 1.934 al 2.012 demostró que la restricción calórica incrementa la expansión media de la vida del 14% al 45% en ratas, pero solo del 4% al 27% en ratones. Hubo una relación inversa entre la reducción de la adiposidad y la expansión de la vida (29). En los modelos animales el ayuno intermitente mejora la sensibilidad a la insulina, previene la obesidad causada por la dieta alta en grasas.

2. Los ensayos en humanos.

No existen datos sobre la expansión de la vida, pero si de sus beneficios sanitarios. Ha sido informado que el ayuno intermitente mejora la obesidad, la resistencia a la insulina, la dislipemia, la hipertensión arterial y la inflamación. Además, el beneficio del ayuno parece ser más grande que el conseguido con la dieta hipocalórica sola, aunque esta por demostrar.

B. Mejoría de enfermedades crónicas

1. Obesidad y diabetes mellitus.

En humanos han sido señalados beneficios con el ayuno intermitente. Así, la población tradicional de Okinawa típicamente mantiene un régimen de ayuno intermitente y tiene tasas bajas de obesidad y diabetes y extrema longevidad. Generalmente consumen una dieta baja en calorías, alimentos pobres en energía, pero ricos en nutrientes como patatas duces, vegetales y legumbres, sugiriendo la eficacia de la restricción calórica. Los sujetos que siguen la dieta CRON (Calorie Restriction with Optimal Nutrition) baja en calorias tienen tasas bajas de Diabetes Mellitus (DM), bajos niveles de factor de crecimiento 1 similar a la insulina (un marcador de inflamación) y bajo estrés oxidativo. Adems, un estudio multicéntrico demostró que la restricción calórica mejoro los factores de riesgo cardio-metabólicos (FRCM) en humanos no obesos.

En un ensayo, 16 participantes sanas se asignaron a un régimen de ayuno en días alternos durante 22 días y perdieron 2,5% del peso inicial, el 4% de la grasa, y redujeron un 57% la insulinemia de ayuno. En otros dos estudios de mujeres con sobrepeso (cada ensayo con 100 mujeres) se aleatorizaron para ayuno intermitente tipo 5:2 días o a un régimen de 25% reducción de la ingesta calórica, durante 6 meses. El primer grupo tenían mayor sensibilidad a la insulina y mayor disminución de la cintura abdominal.

Seis estudios cortos han demostrado que el ayuno intermitente es tan efectivo para perder peso como las dietas hipocalóricas estándar. Dos estudios recientes demostraron que la restricción calórica 4:3 (24 horas de ayuno tres veces en semana) revirtió la resistencia insulina en DM2. Sin embargo, otro que comparo ayuno alterno dieta hipocalórica y dieta control, encontró perdida de peso en los grupos de intervención, pero no en la sensibilidad insulínica, niveles de lípidos ni de TA.

2. Los trastornos cardiovasculares

El ayuno intermitente mejora múltiples indicadores de salud cardiovascular, tanto en animales como en humanos, incluyendo la Tensión Arterial, la frecuencia cardiaca de reposo, los niveles de las lipoproteínas HDL-c y LDL-c, los niveles séricos de triglicéridos, la glucosa y la insulina, así como la resistencia a la insulina. Además, el ayuno intermitente reduce marcadamente la inflamación sistémica y el estrés oxidativo que se asocian a la arteriosclerosis. La mejoría es evidente a las 2-4 semanas del ayuno y se disipa varias semanas después de retomar la alimentación normal. El estudio CALERIE (Comprehensive Assessment of Long-Term Effects of Reducing Intake of Energy) demostró que la reducción del 12% de las calorías tomadas por un periodo de dos años mejora muchos parámetros de riesgo cardiovascular  en personas no obesas. Varady y colaboradores informaron que el ayuno alterno fue eficaz par perder peso y asociaba protección cardiovascular tanto en delgados como en obesos

3. El cáncer

Moreschi and Rous describieron el efecto beneficioso del ayuno y la restricción calórica en los tumores de animales. Desde entonces numerosos trabajos han confirmado que esta estrategias reducen los tumores espontáneos en ratones, reducen el crecimiento y aumentan la sensibilidad a los quimioterápicos y la radiación. Un ensayo de restricción calórica diaria en hombres con cáncer de próstata demostró excelente adherencia, sin efectos adversos. Varios estudios incluyendo pacientes con glioblastomas sugieren que el ayuno intermitente puede suprimir el crecimiento tumoral y extender la supervivencia. Están en marcha estudios con ayuno intermitente en pacientes con tumores de mama, ovario, próstata, endometrio y colon. No existen estudio de su influencia sobre la recurrencia de tumores

4. Trastornos neurodegenerativos.

Hay una evidencia preclínica clara de que el ayuno alterno puede dilatar el comienzo y la progresión de procesos como la enfermedad de Alzheimer y Parkinson. Esta estrategia aumenta la resistencia al estrés a través de múltiples mecanismos. Además, eleva la inhibición de la neurotransmisión del GABA, lo que puede prevenir los ataques y la excitotoxicidad. Pero faltan ensayos clínicos que lo confirmen. Finalmente, en un ensayo realizado en adultos viejos con restricción calórica mejoro la memoria verbal. Otro ensayo en adultos con sobrepeso con deterioro cognitivo leve, 12 meses de restricción calórica mejoro la memoria verbal, la función ejecutiva y el estado cognitivo global. Recientemente un gran ensayo multicéntrico demostró que una restricción calórica durante 2 años mejoro significativamente la memoria.

5. Injuria de la isquemia tisular y postquirúrgica

El ayuno preoperatorio reduce el daño tisular y la inflamación y mejora la evolución de los procedimientos quirúrgicos. Un estudio multicéntrico randomizado demostró que 2 semanas de restricción energética diaria mejora el pronostico de cirugía de baypass gástrico. Esto sugiere que el ayuno intermitente antes d la cirugía puede mejorar la evolución postquirúrgica. Estudios en animales  han demostrado que el ayuno intermitente puede poteger el cerebro, el corazón, el hígado y los riñones contra las lesiones de isquemia. Sin embargo, el potencial de esta estrategia en pacientes con ictus isquémico e IAM no han sido investigados

Consideraciones prácticas.

El ayuno intermitente en cualquiera de sus formas es beneficioso, tanto o más que el producido por la restricción calórica. Por consiguiente, debe ser considerado como una estrategia imprescindible en pacientes obesos.

A pesar de los beneficios señalados, existen impedimentos en la comunidad y en los pacientes para adoptar los patrones de ayuno, las principales causas son: 1) El patrón dietético de tres tomas al día con pequeñas tomas intermedias (almuerzo y merienda) esta muy arraigado en nuestra cultura dietética. por tanto, un cambio a patrones de ayuno de cualquier tipo, raramente se contempla por los pacientes y sus doctores. 2) La abundancia de alimentos y la extensión de la propaganda para su consumo dificulta el ayuno. Mucha gente al iniciar un régimen de ayuno intermitente puede experimentar hambre (un precio que no debemos aceptar), irritabilidad y capacidad reducida de concentración durante los periodos de restricción, lo cual dificulta e cumplimiento del ayuno. Sin embargo, estos efectos secundarios por lo general desaparecen antes de un mes; los pacientes deberían ser informados, ya que mejora la adherencia. 4) Muchos médicos no tienen formación adecuada para prescribir regímenes de ayuno, por tanto, no lo recomiendan como estrategia

Conclusiones.

Estudios en animales y ensayos clínicos en humanos han demostrado que el ayuno intermitente tiene beneficios múltiples sobre enfermedades crónicas como la obesidad, DM-2, la ECV, ciertos canceres, asma, artritis y alteraciones neurológicas neurodegenerativas. Los estudios en humanos son cortos y no esta determinado el efecto prolongado. Además, se han limitado a estudiar su efecto sobre el sobrepeso en jóvenes y adultos, por lo que sus efectos beneficiosos no pueden ser extrapolados a la edad avanzada

Aunque los mecanismos responsables del beneficio son incompletamente conocidos, parece estar implicados el cambio metabólico celular hacia el uso de cuerpos cetónicos y a la resistencia al estrés celular. Dado la dificultas de adherencia de algunas personas al ayuno se deberían investigar terapéuticas que mimeticen el mecanismo metabólico desencadenado por el ayuno como Agentes que cambian el metabolismo: metformina, agentes que incrementen la proteína desacoplada mitocondrial; 2) Agentes que disparen la bioenergética mitocondrial (esteres de cetona y ribosido de nicotinamida) y 3) Inhibidores de la via mTOR (sirolimus)

Estrategias que pueden mejorar cumplimiento:

Primero, los médicos pueden aconsejar a los pacientes instaurar el régimen de ayuno intermitente progresivamente. Durante varios meses reducirán el tiempo de ayuno de 10 a 12 horas al día a 16 o 18 horas. Esto favorece el cumplimiento del régimen. Segundo, los médicos que prescriben ayuno intermitente tipo 5:2 días de dieta pueden recomendar el primer mes 1 día de 900 a 1000 calorías cada semana. El mes siguiente las mismas calorías dos días en semana. El tercer mes reducción a 750 calorías dos días en semana y el cuarto mes 500 calorías dos días en semana.